El proyecto

*/Microeditorial incipiente, dedicada a transformar el acto de parir en libros: un registro para atesorar, revivir, traspasar y reivindicar el parto.

EL PROYECTO //
En el acto de parir coexisten tantas capas y formas como cada parturienta que habita la tierra. Aletargados, de un vaivén adormecido, puramente alterados por intermitentes dosis de oxitocina, que se abren camino a la contracción. Los hay raudos, de intensos, pero breve pujos. Silenciosos y silenciados. Sudados, llorados, embalsamados de caricias. Compenetrados, conversados, musicalizados. De gritos efusivos, que evocan mantras heredados. Partos subyugados, medicalizados y arrebatados. Partos naturales, un trance donde sentir morir del dolor es renacer. Cesáreas violentas y dolorosas, respetadas o deseadas. Partos que traspasan un linaje del trauma. De temores inculcados y temores desmitificados. De pie, en cuclillas, en cuatro patas. Horizontales, desafiando la naturaleza de la gravedad. Fatigados, exaltados, orgásmicos. Rebalsados de oxitocina natural, que guían al cuerpo a desdoblarse hasta posicionarse. Sacudidos en una arritmia de oxitocina artificial. Con los pies en la tierra o sumergidos en el agua. Entre muros blancos y luz fría. Tibios y húmedos, apenas iluminados. Con o sin la presencia de un doctor. Observados por una matrona o una doula. A solas, cobijados en una madre, un padre, hermanx o compañerx. Rodeados por una tribu, envueltos en un escudo familiar. Rezados, meditados, copados de aromas.

En el acto de parir coexisten tantas capas y formas como cada parturienta que habita la tierra. En él se imprimen tantas huellas como duelos. Y en ese instante, en el que una mujer expulsa el feto que tiene en su vientre, brota un animal en trance, de una fuerza bestial, dotado de un instinto autónomo y feminista: el derecho a elegir cuándo, dónde y cómo parir. Parir con miedo. Parir con dolor. Parir con poder. Parir con placer. Parir libre. ¿Cómo fue parir para ti? A través de entrevistas personales te guiamos en un viaje a los recuerdos y las emociones de ese día. En la voz de sus protagonistas, recopilamos las luces y las sombras. Lo intuitivo, lo espontáneo, lo animal. Construimos un relato único. Y lo transformamos en una historia escrita que describa, conserve y resignifique ese instante para siempre en un libro. Un registro para atesorar, revivir, traspasar y reivindicar.